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domingo, 12 de enero de 2020

X-Pichil II

II. ETNOGRÁFIA DEL LUGAR
X-pichil tiene elementos particulares, los cuales juegan un papel importante en la vida de sus habitantes, por lo cual, la descripción y el análisis etnográfico fueron indispensables para lograr un entendimiento sobre las condiciones actuales de la localidad y cómo estas se reflejan a nivel social, económico y cultural.
Lo primero que debemos explicar, es que en el desvió que comunica hacia la entrada de X-pichil se puede apreciar un letrero en el cual aparece una niña vestida con hipil, el nombre de la localidad y haciendo referencia que son una comunidad de artesanos, porque cuenta con varios talleres, que se dedican a elaborar diversas prendas, desde hipiles, ternos, servilletas, camisas y otras prendas, hechas a mano por habitantes locales.
Después de unos 6 kilómetros, se visualizan las primeras casas del pueblo y un letrero, de aluminio, pintado en color verde, con letras en color blanco la palabra X-pichil. Un elemento, que en primera instancia llamó nuestra atención, fue que todas las calles del pueblo cuentan con señalamiento, si bien no se aprecia el nombre de ellas, si son visibles todas las indicaciones de topes, áreas escolares,  nivel de velocidad en que se debe conducir, de precaución, etc. Además de esto, únicamente las calles que rodean la escuela secundaria, cuentan con divisiones de la carretera y pintadas en color blanco.
 
Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)
A unos 100 metros de la entrada del pueblo se encuentra el único centro de salud de la comunidad. Es una estructura de concreto, pintada en color blanco y decorada en las orillas en color aguamarina. Además de esto, también es posible apreciar, que tiene rotulados los nombres de las dependencias a las cuales pertenece el centro de salud, el logo del gobierno del Estado de Quintana Roo y una lona con la imágenes de unos jóvenes y frases sobre la educación sexual. Durante el trabajo de campo, observamos que el centro de salud tiene sus puertas abiertas durante la mañana y la tarde, sin embargo, también fue posible apreciar que la gente local no asistía a dichas instalaciones.
   
Fotografías de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil). 
Durante las entrevistas, algunos habitantes nos explicaron que no cuentan con un servicio médico de calidad y tampoco con suficientes medicamentos. Esto mismo origina que se vean en la necesidad de viajar a otras ciudades, como Felipe Carrillo Puerto, Chetumal o Mérida para poder recibir la atención necesaria. Sin embargo, esta situación les conlleva un gasto extra en su economía. Además, mencionaron que en varias ocasiones les han condicionado el poder recibir atención médica; si la persona no acepta a participar en la limpieza del centro de salud, entonces no les permiten consultar y tampoco reciben sus medicamentos. Es en este punto, donde insisten en solicitar una supervisión de las autoridades para que se den cuenta de la realidad a la que se enfrentan los pobladores de X-pichil, porque les están negando un derecho que es muy importante para ellos.
 
Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)
En la zona centro del pueblo se localiza el parque, el cual está integrado por diversas áreas, la primera de ellas es una pequeña plaza en donde se ubican varias bancas  de cemento, pintadas en color blanco con líneas en color pistache, están ubicados estratégicamente bajo las sombras de los árboles, en ellos es común ver a los jóvenes del colegio de bachilleres descansando y platicando, también a algunos campesinos que deciden recargar energía después de su trabajo en la milpa. A unos cuantos metros, se encuentra el quiosco y es frecuente ver que los jóvenes también se reúnen en este espacio, generalmente para platicar y escuchar música.
   Fotografías de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

Enfrente del domo se ubica el kiosco el cual es ocupado por los jóvenes de la preparatoria después de clase para platicar. Alrededor del kiosco hay unas bancas hechas de cemento pintadas de blanco, con líneas de color pistache. Y hay un área de jardín elaborado por los jóvenes y hay un mural con las siguientes frases: “Jardín botánico”, “Gracias a mi respiras, cuida de mí, soy parte de ti”, “sal de tu ¼, el ½ ambiente te necesita entero” “Hagamos conciencia”. También, tiene dibujos de un planeta, hongos, flores, el logo del colegio de bachilleres y el del Gobierno del Estado.

Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
Igualmente, en el área que comprende el parque central, se localiza el Domo, el cual  desde el primer momento en que se ve, se aprecia su constante mantenimiento, es un área limpia, el techo tiene láminas de aluminio en buenas condiciones, con gradas de metal pintadas en color blanco, la cancha de básquetbol cuenta con canastas y las marcas del área pintadas con líneas en color amarillo, los estudiantes del Colegio de Bachilleres ocupan esta área para realizar sus actividades deportivas y para tomar su hora de descanso correspondiente dentro de su horario escolar. Además, por las tardes este espacio también es utilizado por otros pobladores para llevar a cabo partidos de futbol o basquetbol y en las orillas de las banquetas, se encuentran dibujos y mensajes que hacen referencia a la paz. Además, a un costado del Domo, se localiza un puesto de comida, en el cual estudiantes y maestros asisten para desayunar.

Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)
Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
Otra de las zonas del parque central, es un pequeño establo cercado de madera, en donde encontramos a unos monos pequeños amarrados a una de las tablas. Muy cerca de él, estaba instalada una carpa en color azul y una casa rodante, observamos que había una familia realizando sus actividades cotidianas (tendiendo ropa y comiendo). A unos cuantos metros de distancia, se encuentra un cartel, en el cual es posible ver el mapa de la localidad, cómo está dividido y en particular señala la ubicación de los 7 talleres familiares de artesanías.
 
Fotografías de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

 
Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
Enfocándonos en los servicios educativos, en X-pichil cuentan con el Jardín de niños “Guadalupe Victoria”, el cual está integrado por varios salones de concreto, pintados en color marrón con orillas en color blanco, tiene una plaza principal, en la cual se realizan las ceremonias cívicas y en la hora del recreo los niños también pueden jugar en este mismo espacio, hay áreas verdes con varias plantas. Todas las instalaciones están resguardada por una barda de concreto, pintada de color blanco y con una altura aproximada de 2 metros. La entrada principal del kínder es una reja de metal pintada de colores, con escaleras y una rampa y justo en frente del kínder esta un paso peatonal, el cual otorga preferencia al paso de las personas y al mismo tiempo es indicador para que los conductores reduzcan su velocidad. Las clases se imparten únicamente en el turno matutino, siendo la hora de entrada a las 8 de la mañana y la hora de salida a las 12:30. Por ello, es común ver a los adultos reunidos platicando entre ellos, mientras observan que los niños entran a los salones o saliendo de ellos, para ir a sus hogares.

   Fotografías de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

La escuela primaria “Josefa Ortiz de Domínguez” también tiene una infraestructura de concreto, con salones pintados de color blanco con marrón, puertas y ventanas de madera. Una plaza cívica, baños y áreas verdes. Todo se encuentra rodeado por una barda de concreto, también pintada en color blanco. La entrada principal es una herrería de color negro, hay un pasillo en donde generalmente los niños se quedan a esperar a sus padres, y en una de las paredes está dibujado un niño con un lápiz, a un lado está escrito un recordatorio que dice lo siguiente: “No olvides decir… buenos días (ma´alob k´íin), gracias (Nib´oolal), por favor (Bet uts). El horario de clases que se imparte es matutino de 7:30 de la mañana a las 3:30 de la tarde. Algunos niños y niñas llegan o se retiran acompañados de algún adulto, pero por lo general lo hacen solos o en grupos de compañeros; se observó que la población tiene la confianza de que los infantes anden solos; detectándose tres motivos principales: es un lugar pequeño y tranquilo, todos los habitantes se conocen y la delegación con personal de seguridad se encuentra cercana a la primaria, solo se necesita atravesar el parque principal para llegar a las oficinas.

   Fotografías de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)

La secundaria “Gral. Rafael E. Melgar” está integrada por salones y oficinas de concreto, pintadas en color mostaza con el techo pintado en color marrón, tiene una plaza cívica en la cual también hay alumbrado para las noches; atrás de los salones están las áreas verdes con una variedad de árboles; y esta escuela se caracteriza porque está rodeada de herrería en color blanco, lo que permite ver desde la calle de enfrente el interior de la secundaria, además de esto, en las calles circundantes a la escuela, se aprecia que recibieron mantenimiento recientemente y por sus señalamientos en color blanco, la población popularmente les dice: las calles blancas.

Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)

X-pichil cuenta con instalaciones del Colegio de Bachilleres, y se llama “EMSAD X-PICHIL” ubicados exactamente en frente del Domo del pueblo y a un lado de la alcaldía. Está compuesto por 6 salones y dos de ellos son oficinas, uno de la coordinación y el otro de la dirección. No cuenta con áreas verdes ni plaza cívica, es precisamente por esto, que el personal y los alumnos hacen uso del Domo para diversas actividades. Las clases son únicamente por la mañana; conversando con algunos jóvenes nos explicaron que cuentan con servicio de internet, pero únicamente dentro de las instalaciones de la escuela, gracias a una antena, pero fuera de ella, si desean contar con él tienen que realizar un pago, en alguno de los dos cibers del pueblo, el costo va de los 10 a 20 pesos; es así como logran tener acceso a sus redes sociales. Sin embargo, la señal telefónica no la tienen, por lo cual, si desean realizar alguna llamada o mensaje de texto normal, tiene que salir del pueblo; aunque los jóvenes mencionaron que ya se acostumbraron a vivir así; coinciden con la demás población que necesitan una antena que les permita tener señal telefónica libre para una comunicación amplia y que por ende su gasto económico sea menor. Precisamente sobre esta temática, una mujer de 50 años explicó que, si contaran con la señal de teléfono, sería más fácil comunicarse y realizar muchas cosas, porque estar pagando $10 o $20 para usar del internet, a veces se les dificulta, porque no siempre tienen para tener para darles a sus hijos e hijas.

Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

   Fotografías de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)

El turno escolar del bachillerato finaliza aproximadamente a las 3 de la tarde, es precisamente a esta hora cuando los jóvenes se dirigen a sus hogares, otros se quedan a platicar en el parque, a escuchar música con sus celulares y algunos se van a las paradas de las combis que están cercanas al Domo, para regresar a su comunidad, siendo uno de los destinos el poblado de Filomeno.

El recorrido de trabajo de campo, también nos permitió identificar otro elemento distintivo de X-pichil, se trata de una comunidad en donde la creencia por las tres cruces y la religión católica es muy latente, a tal punto, que únicamente existe una iglesia católica. Se ubica exactamente en frente del parque principal. Es una construcción de concreto con una altura aproximada de 7 metros, pintada de color blanco y en su techo se aprecia la presencia de tres cruces, tiene puerta de madera en color azul, una campana a un costado de las cruces, tiene un tinglado con techo en láminas de zinc y rodeado por una barda de aproximadamente un metro y medio de altura. No se encuentra abierta al público las 24 horas del día. Los habitantes nos explicaron que generalmente por las tardes es cuando ya se permite el acceso y en días especiales, como los domingos o fechas particulares. La observación ayudó a identificar que generalmente entre las 4 o 5 de la tarde se veía a personas caminar con ollas y platos que contenían comida en dirección a la iglesia. Preguntando a una mujer del pueblo, nos explicó que son ofrendas que se llevan a las tres cruces. En todo el pueblo no se encuentran templos o iglesias de otras religiones, y esto claramente distingue a X-pichil, de Uh-May y Felipe Carrillo Puerto, comunidades también pertenecientes a la Zona Maya.

Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

La comunidad cuenta con 5 tiendas de abarrotes, entre ellas una llamada “La popular” que se encuentra cerca al parque principal y en la cual es común ver a los hombres platicando a fuera de sus instalaciones. Además, se localizaron dos tiendas comunitarias, las cuales se distinguen por tener un cartel con la palabra SEDESOL y porque su fachada está pintada con los colores blancos, gris y rojo, se caracterizan porque los productos que venden son a un menor costo comparado con las otras tiendas.

Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

 
Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
Como se mencionó anteriormente, a un costado del Colegio de Bachilleres, se encuentra la delegación, la cual esta integraba por varias oficinas, una de ellas es el registro civil. Inician actividades por la mañana y finalizan aproximadamente a las 4 de la tarde; sin embargo, el personal de la policía, permanece en su sitio, y se encarga de vigilar el área, además realiza recorridos por todo el pueblo en su patrulla. Se aprecia que tiene armonía con la población, cuando la gente pasa caminando por esta zona, siempre dedican un saludo y otros se acercan a conversar un momento con él.

Enfocándonos en las casas de la población, existe una diversidad de estilo y materiales en su construcción, encontramos las tradicionales mayas con huano y bajareque; otras que eran una mezcla con cuarto construido de piedra o concreto, pero preservando el techo de huano, finalmente están las que son 100% urbanizadas, totalmente de concreto, bloques, cabillas, con herrería en ventanas o puertas; pintadas en una gran gama de colores.

Fotografías de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)
Aun siendo visibles estas diferencias, hay un elemento que es constante en todos los hogares y son los patios o jardines, con flores, plantas medicinales y árboles frutales, que les proporcionan frutos para su consumo; fue así como apreciamos la presencia de calabaza, limones y jícaro, este último otorga un fruto a partir del cual elaboran la jícara, la cual es un utensilio empleado para beber o comer.

Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
La mayoría de los hogares, cuentan con el servicio de electricidad en sus terrenos; únicamente en las áreas donde se ha ampliado el pueblo recientemente no hay el servicio de electricidad.  Al igual que en otras comunidades, se encuentra presente la problemática del alumbrado público; nos comentaron algunos entrevistados que hay calles que quedan completamente en la oscuridad y no les han dado una solución, aun cuando lo han informado a las autoridades pertinentes del poblado.

Con respecto a las calles, sólo las principales cuentan con pavimentación, siendo estas las de la zona centro y las circundantes a las instalaciones escolares; de igual forma, se identificó que hay zonas del pueblo en donde la pavimentación ya se encuentra desgastada y hay marcas de futuros baches; otras áreas son completamente de terracería y brechas.

Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)

En cuanto a la dinámica de transporte, para salir de X-pichil únicamente es de 2 maneras: transporte público: Taxi y combi que cobran 50 pesos por persona, si uno se dirige a la ciudad de Felipe Carrillo Puerto. Los servicios de estos medios de transporten inician a las 5 de la mañana y en el caso de las combis, terminan su servicio a las 6 de la tarde. Cuando van a salir del pueblo, algunos realizan un recorrido por las calles del pueblo y otros permanecen parados cerca del domo; pero todos hacen sonar el claxon para avisar a la comunidad de su próxima salida; la mayoría se dirige a la ciudad de Felipe Carrillo Puerto; hay taxis de X-pichil, Chunhuhub y FCP.

La segunda forma de salir de la localidad, es por medio de transporte particular: coches o motocicletas. Dentro del pueblo, es común ver a la gente trasladarse mayormente caminando, otros en bicicleta o triciclos; en un porcentaje muy bajo, lo hace en motocicleta o coche, porque las distancias son relativamente cortas.

Sobre las actividades del día a día, es común ver que las mujeres apoyan en las actividades que principalmente realizan los hombres; varias de ellas participan en desmontar hierba, quemar basura o chapear los patios y alrededores de las casas. También ocurre a la inversa, es decir, los hombres colaboran en las actividades que décadas atrás eran exclusivas de las mujeres; se puede ver a muchos de ellos preparando la comida, cuidando a los hijos, proporcionando mano de obra en la elaboración de artesanías; en particular en uno de los talleres familiares, nos explicaron que antes eran únicamente mujeres, pero ahora hay 4 hombres.

Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)

Este cambio se debió principalmente por cuestiones económicas, se ven en la necesidad de enseñar a los hombres del hogar la actividad del bordado, porque algunas veces el tiempo no les alcanza para tener todos los encargos listos. Con la incorporación de los hombres a esta actividad, también se obtuvo una mayor comprensión por parte de ellos, porque ahora ven y experimentan el esfuerzo y dedicación que conlleva la elaboración de las distintas prendas. Abordando precisamente este tema, en X-pichil hay exactamente 7 talleres artesanales, distribuidos por todo el pueblo y son los siguientes:


·         Tumben Meyaj
·         Chac-Nic-Te
·         Chuy-K´ab
·         Lool-há
·         Lol Chuy
·         Lool-Pich
·         Lool-nicte


   Fotografías de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
Es en este punto, donde resulta pertinente hacer referencia a la explicación que nos proporcionó una antropóloga de Felipe Carrillo Puerto. Ella señaló que los programas que actualmente lleva a cabo el gobierno federal, establecen como requisito que hombres y mujeres trabajen en conjunto, de no ser así no se entregan los apoyos correspondientes.

Tomando en cuenta estas explicaciones del involucramiento de hombres y mujeres en las mismas actividades, también se logró ver durante el trabajo de campo que esto se hace presente en el programa de Sembrando Vida. Aproximadamente a unos 200 o 250 metros del cementerio del pueblo, se instaló una especie de vivero, ahí llegaron hombres y mujeres caminando, en bicicleta o triciclo. Se acercaron a las jóvenes que tenían playera roja que decía “Sembrando vida”, les pedían sus datos y los registraban en unas hojas; posteriormente les entregaban cierta cantidad de plantas para ser sembradas. Al recibirlas se retiraban a sus hogares o se dirigían directamente a los terrenos en donde los sembrarían. Platicando con una de las mujeres que resulto beneficiada del programa, expresó su entusiasmo por haber sido tomando en cuenta y explicó que la invitación fue abierta a toda la población, no fue exclusivo para ejidatarios.
 
Fotografía de la Antropóloga Veronica Llerenas Trejo (2019, X-pichil)
Sobre la dinámica social también se logró identificar que a partir de las 4 de la tarde, son principalmente los hombres quienes acostumbran a reunirse para platicar en alguna esquina, incluso varios de ellos llegan en bicicleta, las dejan en las banquetas y se dirigen al grupo, en palabra de ellos para “pasar tranquilamente la tarde”.

Igualmente, en esas horas del día se observa a los niños andar en sus bicicletas y jugando entre ellos, esto después de haber finalizado sus clases. Conforme se va ocultando el sol, entonces se dirigen al parque central, en particular a un área donde hay juegos infantiles, como resbaladillas y columpios, la cual esta rellenada con arena.

Fotografía de la Antropóloga Amayrani Jesús Ramírez Muñoz (2019, X-pichil)

Finalmente, importante destacar que no existe un horario especifico, en el que se lleve a cabo las actividades del bordado. En varias ocasiones se logró ver que algunas mujeres además de estar atendiendo, por ejemplo, la papelería o tienda de abarrotes, suspendían momentáneamente su bordado para atender al cliente, y cuando se retiraba la persona lo retomaban; otras lo realizan en sus hogares, intercalándolo con las labores domésticas. Por último, es generalmente por las tardes cuando se aprecia el incremento en el flujo vehicular, esto por el regreso de varios habitantes de alguna diligencia que realizaron desde temprano o porque han terminado sus actividades laborales.

X-Pichil I


I. HISTORIA
X-pichil se ubica en el municipio de Felipe Carrillo Puerto y al igual que Uh-May es considerada localidad de la zona Maya. Datos más específicos sobre su localización, los proporciona Eriberto Gabriel Coot Chay (2001) al mencionar que dicha población está a una distancia de 60 kilómetros de la ciudad de Felipe Carrillo Puerto, así mismo a unos 6 kilómetros de la carretera federal que comunica con la ciudad de Mérida; detalla que X-pichil es parte se la zona central del Estado de Quintana Roo.
Sobre el significado del nombre de la localidad, durante el trabajo de campo, se les preguntó a los pobladores, algunos nos explicaron que tiene su origen en una planta llamada pichil, que creció en medio de un pozo. Mencionaron que está aún se encontraba por la entrada del pueblo, sin embargo, cuando se realizó el recorrido, no fue posible encontrarla. Otras personas, señalaron que X-pichil se debe a que antiguamente había muchos árboles de pichil (guayaba) en toda la localidad, por lo cual consideran que su traducción literal al español sería: “La guayaba”.
Consultando la tesis “Organización religiosa y la estructura social entre los mayas del centro de Quintana Roo. Estudio de caso: X-pichil, Quintana Roo” (2001) de Eriberto Gabriel Coot Chay, se menciona lo siguiente: “El vocablo X-Pichil, tiene su origen en dos palabras mayas, que significa lugar del pich o guanacastle. PICH (Guanacastle) y la palabra IL (LUGAR). El prefijo X, denota una connotación femenina, es decir el Pich hembra, por lo tanto, unidas estas palabras, se conforma lugar de guanacastles hembras” (Coot, 2001:31).
Consultando el “Directorio de Ejidos y Comunidades Agrarias de Quintana Roo (1995), X-pichil, forma parte del ejido con el mismo nombre. Coot (2001), señala que el territorio de dicho ejido comprende un total de 27, 300 hectáreas; pero 17, 500 ha. están bajo la categoría de área forestal permanente.
Don Aniceto Yam, tiene 110 años y los habitantes de X-pichil lo consideran como una persona sabía, que conoce la historia y fundación del pueblo. De acuerdo a su testimonio, X-pichil se creó en 1920, cuando la guerra ya había finalizado, teniendo una población aproximada de 700 habitantes. Coot (2001) señala que, en 1934, X-pichil era parte de las localidades del sur del Estado de Quintana Roo, las cuales tenían toda una red de vínculos de parentesco, religiosos y sociales.
Asimismo, es importante menciona que Coot (2001) rescató el testimonio de un habitante de 70 años de nombre Antonio, quien le explicó que la fundación de X-pichil fue entre finales del siglo XIX y a inicios del siglo XX, gracias a un hombre de apellido Marín, quien constantemente realizaba un recorrido de 6 kilómetros de su pueblo de origen hasta donde hoy en día se encuentra X-pichil. Fue precisamente, en esta área donde encontró un pozo, rodeado de árboles de pich, lo cual lo motivo a trasladarse a vivir cerca de él y esto mismo originó que, tiempo después otras personas se unieran a Don Marín, para ir habitando poco a poco la zona. Esta información que nos explica Coot (2001), hace visible su conexión con una de las versiones que obtuvimos durante en el trabajo de campo en relación con el significado del nombre del pueblo, que se mencionó en líneas anteriores.
Don Aniceto Yam nos explicó que antiguamente en la localidad, la gente se dedicaba totalmente a la milpa, sembraban de todo, criaban animales en sus hogares y se alimentaban de ello, de forma más natural, sin comprar como actualmente se hace. Había varias escuelas, sin embargo, algunas personas, como fue el caso de Don Aniceto Yam, se trasladaban hasta Felipe Carrillo Puerto, antes llamado Santa Cruz, para estudiar en un seminario. Para salir de X-pichil, no contaban con los actuales medios de transporte (taxis y combis), la gente se trasladaba caminando. También explicó, que ha visto cambios en la lengua, sobre todo con la llegada de “las escuelas de ahora” porque antes los niños crecían hablando maya, pero actualmente le dan un mayor valor al español, originando que ésta ahora sea la lengua principal, posicionando en segundo lugar al maya.
De igual forma, Don Aniceto explicó que, en tiempos de Porfirio Díaz, existieron soldados que intentaron quitarles las tierras a los pobres en la región. Relató que Don Crescencio Poot fue el gobernador de Quintana Roo cuando ocurrió esto, pero en la zona, los mayas contaban con armas muy poderosas (escopetas) y mataron a muchos soldados por defenderse.
En décadas anteriores, la autoridad máxima estaba representada por generales, en el caso de X-pichil era el general Leonardo Pat. No existían alcaldes ni comisarios ejidales. Fue hasta el año de 1945 cuando llegaron estas nuevas figuras legales. Don Aniceto Yam, considera que delegados y comisarios, aparecieron para poner orden en la región; porque con ellos se experimentó mayor libertad y se realizó la repartición de tierras a los mayas. Cuando estaban los generales, no tenían derecho a tierras e incluso afirmó que aún existen personas con dichos cargos, pero en otras comunidades.
En relación con los servicios de salud, detalla que antes no contaban con médicos ni centros de atención, la población tenía un conocimiento extenso sobre las plantas con las que vivían y con ellas mismas se trataban, obteniendo mejores resultados. Sin embargo, explica que la actual situación es diferente, porque a las nuevas generaciones les es más sencillo ir con un médico, gastar su dinero y consumir los medicamentos que les recetan; olvidándose de las plantas que están al alcance de la mano y las cuáles, en su experiencia, son más efectivas, incluso Don Aniceto señala que ha logrado curar enfermedades, que la mayoría considera que no tienen solución, como es el caso del mal de pinto (vitíligo).
 Otro elemento importante que menciona Coot (2001) es la Iglesia de X-pichil, la cual se construyó con madera de bajareque y techo de huano en 1935. Sin embargo, actualmente es distinta, no se sabe en qué año se realizó la remodelación, su infraestructura es de concreto, pintada de color blanco, con puerta de madera y en su techo se encuentran tres cruces; no está abierta al público las 24 horas del día, de acuerdo con los testimonios de los habitantes, se abre mayormente los domingos y en fechas especiales.
Con respecto a esto, Don Aniceto Yam, únicamente explicó que en la comunidad siempre se han realizado los rezos tal y como continúan ahora. Es importante mencionar que, durante la estancia de trabajo de campo, otros testimonios nos explicaron que el culto de las 3 cruces se sigue realizando, incluso nos fue posible ver como algunas personas salían de sus casas con platos de comida, los cuales entregan como ofrenda a las cruces.
Eriberto Gabriel Coot Chay (2001) también nos proporciona datos históricos en general del Ejido X-Pichil. Puntualiza que como ejido se comenzó a integrar en el año de 1940 y que en este año únicamente existían 20 habitantes; estas personas cumplían con todos los requisitos que se solicitaban para ser elegidos como “beneficiados del nuevo ejido”.
Sin embargo, fue hasta el año de 1942 cuando su consolidación ejidal se concretó, para entonces el número de población había incrementado a 260 habitantes, de los cuales, 64 fueron quienes tuvieron el derecho a la dotación ejidal (Coot, 2001).
De igual forma, Eriberto Gabriel Coot Chay (2001) señala que en las fechas en que realizó su investigación el total de ejidatarios era de 306. Asimismo, señala que en el censo de 1995 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el número de habitantes registrados era de 1322, de los cuales 651 eran mujeres y 671 hombres.
Preguntando a los habitantes de la localidad, ellos calculan que su población es de aproximadamente 1000 personas. Sin embargo, consultando el Censo del año 2005 del INEGI, se obtuvo que la población de X-pichil era de 1265 habitantes, de los cuales 640 eran mujeres y 625 hombres. Para el año 2010 la población fue de 1340 habitantes, es decir, que hubo un incremento. Con relación al CENSO del 2015, no se encontraron los datos, en todas las fuentes que se consultaron manejan información del 2010 y las ligas de información en el sitio web del INEGI se encuentran desactivadas, porque al momento de ingresar a ellas marca error o no se encontraron resultados.

martes, 7 de enero de 2020

Opiniones en Xpichil,

Entrevista con población local  la comunidad de Xpichil

Entrevista realizada por la antropóloga Veronica Llerenas Trejo y videograbada por la antropóloga Amayrani  Ramirez Muñoz. Julio 2019